Isaias Sandoval
Poeta recién llegado
Si la traición es el filo más fino
entonces la tuya hará un corte transversal,
previendo la profundidad de la herida fatal
se hundirá mientras ceda el matal frío,
sin meditar en el aire banal
de estos problemas sin brio.
Tu carácter tímido
escondía la lengua hábil,
una moral frágil,
y un juicio cínico.
Sólo de pensar cómo fingiste conmigo!
Ahora sé, duro es tu castigo,
pues el premeditar es idílico
antes de hablar de un amigo.
Si la venganza no es la ruta
no me he desviado en vano,
entiendo, viniste a estrechar mi mano,
ya que he ganado esta disputa.
Pero al final lo único qu equeda es daño,
para ambos lados, nadie se libra sano.
Verte caer me lastima
verte asfixiado, sin trino,
supongo que aún te guardo estima,
a pesar del ambiente tan frío.
Ahora te veo tender de un hilo,
fuiste el más afectado por tu bruma,
si la traición es el filo más fino
la tuya me dolió más que ninguna
entonces la tuya hará un corte transversal,
previendo la profundidad de la herida fatal
se hundirá mientras ceda el matal frío,
sin meditar en el aire banal
de estos problemas sin brio.
Tu carácter tímido
escondía la lengua hábil,
una moral frágil,
y un juicio cínico.
Sólo de pensar cómo fingiste conmigo!
Ahora sé, duro es tu castigo,
pues el premeditar es idílico
antes de hablar de un amigo.
Si la venganza no es la ruta
no me he desviado en vano,
entiendo, viniste a estrechar mi mano,
ya que he ganado esta disputa.
Pero al final lo único qu equeda es daño,
para ambos lados, nadie se libra sano.
Verte caer me lastima
verte asfixiado, sin trino,
supongo que aún te guardo estima,
a pesar del ambiente tan frío.
Ahora te veo tender de un hilo,
fuiste el más afectado por tu bruma,
si la traición es el filo más fino
la tuya me dolió más que ninguna