Vela Vimsatike
Poeta asiduo al portal
Tendido, con la mirada desnuda, posada en Saturno,
remolinos de luces y verdes, giran frente a mí;
lacerada, la realidad vomito, es de un oscuro morado,
que corretea por las paredes, para recordarme que está ahí.
Mientras desquiciado, entre cielos y soles que se persiguen,
las paredes se derriten, mi alma se apaga, las palabras son lejanas,
¡y sobre todo, combinándolo con adoración al señor de los infiernos!,
se vuelve insoportable, la realidad se convulciona, con ardor.
Me levanto, y al fondo sólo luces, ¡soy su dios!, pero vuelvo a caer,
las figuras danzan junto a mí, cruel es su voz, su apariencia no vi,
y cierro los ojos rotos, y ardientes, que dulce es saborearla de cerca,
todo empieza a apagar, la luz, la sombra, las visiones tenebrosas.
Y amenaza con desaparecer para siempre, un túnel,
lejano, es oscuro y tengo miedo, el dolor se evaporó,
al final una luz, me atrae hacia ella cegadora.
Pero alguien me grita por mi nombre, me llama del otro lado.
remolinos de luces y verdes, giran frente a mí;
lacerada, la realidad vomito, es de un oscuro morado,
que corretea por las paredes, para recordarme que está ahí.
Mientras desquiciado, entre cielos y soles que se persiguen,
las paredes se derriten, mi alma se apaga, las palabras son lejanas,
¡y sobre todo, combinándolo con adoración al señor de los infiernos!,
se vuelve insoportable, la realidad se convulciona, con ardor.
Me levanto, y al fondo sólo luces, ¡soy su dios!, pero vuelvo a caer,
las figuras danzan junto a mí, cruel es su voz, su apariencia no vi,
y cierro los ojos rotos, y ardientes, que dulce es saborearla de cerca,
todo empieza a apagar, la luz, la sombra, las visiones tenebrosas.
Y amenaza con desaparecer para siempre, un túnel,
lejano, es oscuro y tengo miedo, el dolor se evaporó,
al final una luz, me atrae hacia ella cegadora.
Pero alguien me grita por mi nombre, me llama del otro lado.