Santiago Villar
Poeta recién llegado
Llega un tiempo que el futuro escasea,
sin los recuerdos de nuestra historia.
Llega un tiempo que somos un tiesto,
sin flores ni ornamento.
Al final, llega un espacio angosto,
sin luz y tenebroso.
Anestesiados con el bisturí del silencio,
nos somos capaces de otear la infinitud del océano.
Vilipendiados por las sucesivas miradas,
anhelamos nuestras infantiles risas.
Volvemos a renacer con un nuevo hálito,
con la conciencia de nuevo alumbramiento.