El halcón

María Baena

Miembro del Jurado
Miembro del equipo
Miembro del JURADO DE LA MUSA
A veces

mi amor flota

posándose como inquieta mariposa

en todo lo que tenga luz

olor, calor.

Es volátil

e impregna mi piel

deseando la tuya.

Es tenue

y recuerda tus manos,

tus leves caricias,

como las que se le hacen

a una niña pequeña.

Es duradero

y me rodea como el aire

y siempre yo lo quiero cálido.

Esta dentro de mí,

pero trasciende por cada uno de mis poros,

de mis palabras, de mis miradas…

Se desnuda ante ti

muy poco a poco.

Temo que te ate

que te sientas encadenado,

y por eso

tantas veces

mis palabras callan,

mis ojos te observan.

Solo cuando creo que tú quieres,

o cuando necesito

absorber el calor de tu cuerpo,

la suavidad de tus palmas,

de tus dedos,

te dejo libre

como se deja libre a un halcón.

Te ato,

como un cetrero ata a su mano

al ave cazadora;

te hago dependiente

dejándote la libertad que quieres.

Juego

infinidad de veces

con la cuerda que nos ata,

que nos sirve para soltarnos.
 
Última edición por un moderador:
Ha veces

mi amor flota

posándose como inquieta mariposa

en todo lo que tenga luz

olor, calor.

Es volátil

e impregna mi piel

deseando la tuya.

Es tenue

y recuerda tus manos,

tus leves caricias,

como las que se le hacen

a una niña pequeña.

Es duradero

y me rodea como el aire

y siempre yo lo quiero cálido.

Esta dentro de mi,

pero trasciende por cada uno de mis poros,

de mis palabras, de mis miradas…

Se desnuda ante ti

muy poco a poco.

Temo que te ate

que te sientas encadenado,

y por eso

tantas veces

mis palabras callan,

mis ojos te observan.

Solo cuando creo que tu quieres,

o cuando necesito

absorber el calor de tu cuerpo,

la suavidad de tus palmas,

de tus dedos,

te dejo libre

como se deja libre a un halcón.

Te ato,

como un cetrero ata a su mano

al ave cazadora;

te hago dependiente

dejándote la libertad que quieres.

Juego

infinidad de veces

con la cuerda que nos ata,

que nos sirve para soltarnos.
Un amor que es vaiven en eas ataduras que
necesitan libertad. fluir entre esas sensaciones
donde el ardor del vuelo se sobrepone a las
inquitudes del sentir. excelente. saludos de
luzyabsenta
 
Ha veces

mi amor flota

posándose como inquieta mariposa

en todo lo que tenga luz

olor, calor.

Es volátil

e impregna mi piel

deseando la tuya.

Es tenue

y recuerda tus manos,

tus leves caricias,

como las que se le hacen

a una niña pequeña.

Es duradero

y me rodea como el aire

y siempre yo lo quiero cálido.

Esta dentro de mi,

pero trasciende por cada uno de mis poros,

de mis palabras, de mis miradas…

Se desnuda ante ti

muy poco a poco.

Temo que te ate

que te sientas encadenado,

y por eso

tantas veces

mis palabras callan,

mis ojos te observan.

Solo cuando creo que tu quieres,

o cuando necesito

absorber el calor de tu cuerpo,

la suavidad de tus palmas,

de tus dedos,

te dejo libre

como se deja libre a un halcón.

Te ato,

como un cetrero ata a su mano

al ave cazadora;

te hago dependiente

dejándote la libertad que quieres.

Juego

infinidad de veces

con la cuerda que nos ata,

que nos sirve para soltarnos.
Muy bella esa comparación con el halcón, poema sutil en su escritura y en su sensible y hermoso contenido. Un abrazo amiga María. Paoo.
 
Ha veces

mi amor flota

posándose como inquieta mariposa

en todo lo que tenga luz

olor, calor.

Es volátil

e impregna mi piel

deseando la tuya.

Es tenue

y recuerda tus manos,

tus leves caricias,

como las que se le hacen

a una niña pequeña.

Es duradero

y me rodea como el aire

y siempre yo lo quiero cálido.

Esta dentro de mi,

pero trasciende por cada uno de mis poros,

de mis palabras, de mis miradas…

Se desnuda ante ti

muy poco a poco.

Temo que te ate

que te sientas encadenado,

y por eso

tantas veces

mis palabras callan,

mis ojos te observan.

Solo cuando creo que tu quieres,

o cuando necesito

absorber el calor de tu cuerpo,

la suavidad de tus palmas,

de tus dedos,

te dejo libre

como se deja libre a un halcón.

Te ato,

como un cetrero ata a su mano

al ave cazadora;

te hago dependiente

dejándote la libertad que quieres.

Juego

infinidad de veces

con la cuerda que nos ata,

que nos sirve para soltarnos.

Muy buenos versos amiga María, muy bien encadenados. Un gusto disfrutar de ellos.
Un abrazo de este halcón.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba