EL HAMBRE
Destierra vertiginosamente el cuerpo
dejándolo como pieza inservible y escueta
cuajado de radical flaqueza
y con el olor de cementerio bordando su silueta
Deambula en la crítica pobreza
saciándose de la burla esquizofrénica
como mal presagio de una muerte con aspereza
que goza a escuchar los gemidos salteados de tristeza.
No tiene misericordia en su pensamiento
y es una realidad inhumana
que se debate con insolencia y sin sentimiento
desfragmentado al ser como si fuera de porcelana.
Carece de nacionalidad propia de asiento
Y ni suelo único que le reclame su autopsia
viviendo donde la producción se volvió excremento
y la necesidad necesita de una biopsia.
Ron
Destierra vertiginosamente el cuerpo
dejándolo como pieza inservible y escueta
cuajado de radical flaqueza
y con el olor de cementerio bordando su silueta
Deambula en la crítica pobreza
saciándose de la burla esquizofrénica
como mal presagio de una muerte con aspereza
que goza a escuchar los gemidos salteados de tristeza.
No tiene misericordia en su pensamiento
y es una realidad inhumana
que se debate con insolencia y sin sentimiento
desfragmentado al ser como si fuera de porcelana.
Carece de nacionalidad propia de asiento
Y ni suelo único que le reclame su autopsia
viviendo donde la producción se volvió excremento
y la necesidad necesita de una biopsia.
Ron