cesar curiel
Poeta que considera el portal su segunda casa
Seis horas en la espera
y mi corazón en el quirófano
a la sombra de un bisturí
mi paciencia es muerte.
La muerte pasea ufana
entre pasillos de paredes blancas,
hombres de blanco
cual semi dioses sin alas
donde la confianza se acongoja
y duerme la penumbra
de nervios cual cebolla.
La vida es larga en esta espera que calcina
con recuerdos que agobian
la dulzura del que duerme,
inerte, sedado,
como indefenso niño
se entrega a los hijos de Hipócrates
los cuales sin alas
también salvan vidas
o se burla de ellos la muerte.
y mi corazón en el quirófano
a la sombra de un bisturí
mi paciencia es muerte.
La muerte pasea ufana
entre pasillos de paredes blancas,
hombres de blanco
cual semi dioses sin alas
donde la confianza se acongoja
y duerme la penumbra
de nervios cual cebolla.
La vida es larga en esta espera que calcina
con recuerdos que agobian
la dulzura del que duerme,
inerte, sedado,
como indefenso niño
se entrega a los hijos de Hipócrates
los cuales sin alas
también salvan vidas
o se burla de ellos la muerte.