MARIO CUADROS
Intento de poeta
El destino, tan incierto,
tiene esa virtud de la imaginación
y esa maldad que es el tiempo.
No importa si te elevas hasta el cielo
o te escondes en un profundo hueco,
el mundo se te vendrá abajo.
Y en sus escombros llorarán
tus dioses inalterables,
y regocigándose como parias,
divulgarán ancestrales memorias.
Pero eso, tampoco importará.
El tiempo se te acabará,
un tiempo que nunca existió,
por lo menos, no para ti.
Porque el tiempo te reparó
pero no te salvó.
tiene esa virtud de la imaginación
y esa maldad que es el tiempo.
No importa si te elevas hasta el cielo
o te escondes en un profundo hueco,
el mundo se te vendrá abajo.
Y en sus escombros llorarán
tus dioses inalterables,
y regocigándose como parias,
divulgarán ancestrales memorias.
Pero eso, tampoco importará.
El tiempo se te acabará,
un tiempo que nunca existió,
por lo menos, no para ti.
Porque el tiempo te reparó
pero no te salvó.