Gissel
Poeta recién llegado
Corazones rotos, desesperados
e incluso así mismo traicionados,
fueron esos quienes iniciaron
el tormentoso juego de amar
e incluso así mismo traicionados,
fueron esos quienes iniciaron
el tormentoso juego de amar
Contalde el vacío de su pecho
llenar, jugaron a enamorar
pero juraron nunca amar
besar sin sentir mínimo aprecio.
Y al dar el golpe de la realidad
resignación, desesperación
el único sentir que el último beso
les dará junto con infelicidad.
Lágrimas durante noches
enteras no van a cesar, tormentosos
sueños les perseguiran y aún al herir
el vacío en ellos no concluirá.
A sufrir los han condenado
a vagar por la tierra mundana
su propio amor les ha condenado
el vacío en ellos la prueba irrefutable.
La prueba del pecado,
del daño a inocentes a quienes
con engaños y juramentos,
el corazón trizas les hicieron.
llenar, jugaron a enamorar
pero juraron nunca amar
besar sin sentir mínimo aprecio.
Y al dar el golpe de la realidad
resignación, desesperación
el único sentir que el último beso
les dará junto con infelicidad.
Lágrimas durante noches
enteras no van a cesar, tormentosos
sueños les perseguiran y aún al herir
el vacío en ellos no concluirá.
A sufrir los han condenado
a vagar por la tierra mundana
su propio amor les ha condenado
el vacío en ellos la prueba irrefutable.
La prueba del pecado,
del daño a inocentes a quienes
con engaños y juramentos,
el corazón trizas les hicieron.