tanana
Poeta recién llegado
me alegra que tengas la desfachatez de tratarme con tanta irreverencia,
tus modos descorteces se han convertido en la maravilla que me cautivan mas allá de la moral y la lógica
me alegra la dejadez que sientes por mi, en este juego sin consideraciones ni conciencia, en el que vas lanzando cuchillos con la mano izquierda,
infringiendo necias puñaladas que me obligan a doblarme de dolor
me alegra que te hayas propuesto la crueldad como el medio sutil para excabar lo excepcional en mi,
para mostrarme lo puro, lo cierto
me alegra que a veces el dolor sea tan fuerte, porque solo asi, lo sublime de tu brutalidad me llena por completo; entonces te entiendo, y entiendo que hay perfeccion en tus arremetidas, pero te veo tambien herido, porque al final somos la misma, las dos empuñamos el arma, los dos recentimos la herida
tus modos descorteces se han convertido en la maravilla que me cautivan mas allá de la moral y la lógica
me alegra la dejadez que sientes por mi, en este juego sin consideraciones ni conciencia, en el que vas lanzando cuchillos con la mano izquierda,
infringiendo necias puñaladas que me obligan a doblarme de dolor
me alegra que te hayas propuesto la crueldad como el medio sutil para excabar lo excepcional en mi,
para mostrarme lo puro, lo cierto
me alegra que a veces el dolor sea tan fuerte, porque solo asi, lo sublime de tu brutalidad me llena por completo; entonces te entiendo, y entiendo que hay perfeccion en tus arremetidas, pero te veo tambien herido, porque al final somos la misma, las dos empuñamos el arma, los dos recentimos la herida