El lastre

Sira

Poeta fiel al portal
El lastre

De vez en cuando
apareces en mis sueños.
De vez en cuando
aún irrumpes en mi recuerdo.

Como un ladrón a hurtadillas,
como un cazador al acecho;
retornando a mis pesadillas
y retorciéndote en torno a mi pecho.

Ineluctable y cruel, manso y sereno:
así va pasando el tiempo
y, no obstante, yo te siento todavía.
Con la maldición de tu cercanía
quebrándome desde dentro.

¿Acaso no te resulta ameno?
El saber que no pude ni podré olvidarte,
como un pasado que medra el presente.
Por mucho que quiera, o pretenda,
haber dejado de quererte.
 
Hermosos versos, que van dejando a su paso,
la nostalgia de un pasado borrascoso.

El lastre

De vez en cuando
apareces en mis sueños.
De vez en cuando
aún irrumpes en mi recuerdo.

Como un ladrón a hurtadillas,
como un cazador al acecho;
retornando a mis pesadillas
y retorciéndote en torno a mi pecho.

Ineluctable y cruel, manso y sereno:
así va pasando el tiempo
y, no obstante, yo te siento todavía.
Con la maldición de tu cercanía
quebrándome desde dentro.

¿Acaso no te resulta ameno?
El saber que no pude ni podré olvidarte,
como un pasado que medra el presente.
Por mucho que quiera, o pretenda,
haber dejado de quererte.
 
El lastre

De vez en cuando
apareces en mis sueños.
De vez en cuando
aún irrumpes en mi recuerdo.

Como un ladrón a hurtadillas,
como un cazador al acecho;
retornando a mis pesadillas
y retorciéndote en torno a mi pecho.

Ineluctable y cruel, manso y sereno:
así va pasando el tiempo
y, no obstante, yo te siento todavía.
Con la maldición de tu cercanía
quebrándome desde dentro.

¿Acaso no te resulta ameno?
El saber que no pude ni podré olvidarte,
como un pasado que medra el presente.
Por mucho que quiera, o pretenda,
haber dejado de quererte.
Bella añoranza recreo en la fuerza de tus versos, un saludo cordial.
 
El lastre

De vez en cuando
apareces en mis sueños.
De vez en cuando
aún irrumpes en mi recuerdo.

Como un ladrón a hurtadillas,
como un cazador al acecho;
retornando a mis pesadillas
y retorciéndote en torno a mi pecho.

Ineluctable y cruel, manso y sereno:
así va pasando el tiempo
y, no obstante, yo te siento todavía.
Con la maldición de tu cercanía
quebrándome desde dentro.

¿Acaso no te resulta ameno?
El saber que no pude ni podré olvidarte,
como un pasado que medra el presente.
Por mucho que quiera, o pretenda,
haber dejado de quererte.
Hermoso versar sobre el desamor y la imposibilidad de olvido. Muy bueno Sira. Un abrazo. Paco.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba