Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
El Látigo del Tiempo
Que maravilloso podría
llegar a ser el suave silencio,
con ese curioso y misterioso
vendaval del fuerte y frío viento,
con ese látigo del tiempo que flagela
nuestras almas y nuestros corazones,
donde se oscurece recién cautiva la flor
del tiempo en ese frágil y dormido...
adormecer del sueño;
Ese adormecer que siempre
se escucha en nuestros acalorados,
y vacilantes corazones con las mágicas
luces de nuestras ambiguas y perversas...
sensaciones;
Con ese aire cautivo que siempre,
vivirá muy altivo y que traicionero
se perderá en el tiempo fugaz del penoso...
olvido;
Cuando apenas tenemos
unas pocas horas para expiar,
esas palabras verdaderas y exclusivas
que nacidas del corazón por la boca...
son escupidas;
Para con necia sinceridad
poder decirle con maldad a la vida,
date media vuelta querida amiga
que con fragilidad siempre podremos
con una absoluta certeza oír y presentir,
esa vulgar aspereza de su necio...
sentir;
De lo que todos bebemos sin saber
lo que hacemos con el alma inquieta,
de lo que realmente queremos lograr
donde son los otros desgastados y viejos
poderes los que ha nuestras almas llegan,
vacilantes todos nuestros...
deberes;
Para con cierta amargura
haber de amarte y de reconocerte,
porque simplemente sólo puedo llorar
o quizás sólo puedo reír con la pertinaz
lluvia bendecida de un manto de sabiduría,
para poco a poco con tu misteriosa dulzura
querer suplicar tu amor y decirle al Dios
de los hombres...que con muy pocas palabras,
podemos llegar a ser una buena tierra de fértil
sensación que con el látigo del tiempo nuestras
almas podrán llegar a comprender su lascivo...
y doloroso amanecer.
Autor: Ángel San Isidro
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