Hay una mariposa atrapada en la telaraña
y la luna acecha a su presa: la mañana,
es mi fuerza lo que ves.
Hay un árbol seco que el viento derribó,
hay una mujer llorando por el que nunca arribó;
es mi confianza lo que ves.
Hay un reloj de sol que el tiempo rompió,
hay una barca que el vendaval no resistió;
es mi energía lo que ves.
Aquí he estado en esta laguna de cristal de papel,
nadando para sanarme de la herida de hiel.
Y había una luz que la tarde apagó.
Hay una promesa de lluvia que el cielo romperá,
hay un trotamundos en la ciudad que no sobrevivirá;
es mi cuerpo lo que ves.
Hay un zorro huyendo despavorido del cazador,
hay un hombre que ya no reconoce cuando ve color;
es mi miedo lo que ves.
Hay un traje nuevo que nadie usará,
hay una canción perdida que nadie rescatará;
son mis pinturas lo que ves.
Aquí permanecí en un escaparate de conciencia,
coordinando lo que el cuerpo hace con lo que piensa;
Y hay un ladrillo que lo destrozó.
Hay una voz en el viento que anuncia la tempestad,
hay un adicto en la calle que no puede recobrar su voluntad;
es mi olor lo que ves.
Hay una sombra en la pared que mi cuchillo no borrará,
hay un espacio en blanco que nadie llenará;
es mi cara lo que ves.
Hay un artista que baila sin melodías,
hay un hombre sin dios esperando apologías;
es mi locura lo que ves.
Aquí sigo comiendo plantas de mi propia luz,
rezándole a creadores que derrocaron su cruz.
Y hay una nube que ya no me dejó.
Sentimiento abierto, ver que el destino es presencia y uno lo quiere
alcanzar, en esos espacios el poeta conjjuga fusiones fruto de sus
horas de cadencia.
excelente. saludos amables de luzyabsenta