Arturo Ciorán
Poeta recién llegado
Ella trapea el piso.
Odia trapear el piso.
Él llega del trabajo.
Odia su trabajo.
El bebé tendido en la cama.
Él se para bajo el dintel;
algo dice.
Ella contesta con desdén.
Él ironiza.
Ella le dedica una mirada torva;
replica.
Él replica de nuevo.
Ella eleva el tono de voz.
El bebé se gira
y queda acostado de lado.
Él farfulla.
«¿Qué dijiste?».
«Nada».
«¿Qué dijiste?».
«Vos sabés».
El bebé está en el borde
de la cama.
Ella grita.
Él vocea.
Ella vocifera.
Él brama.
Ella chilla.
Él aúlla.
Ella ruge.
El bebé prorrumpe en llanto.
Los dos miran a la cama;
se ha esfumado, no hay nada;
no hay nada, pero de la nada
proviene el llanto del niño.
Odia trapear el piso.
Él llega del trabajo.
Odia su trabajo.
El bebé tendido en la cama.
Él se para bajo el dintel;
algo dice.
Ella contesta con desdén.
Él ironiza.
Ella le dedica una mirada torva;
replica.
Él replica de nuevo.
Ella eleva el tono de voz.
El bebé se gira
y queda acostado de lado.
Él farfulla.
«¿Qué dijiste?».
«Nada».
«¿Qué dijiste?».
«Vos sabés».
El bebé está en el borde
de la cama.
Ella grita.
Él vocea.
Ella vocifera.
Él brama.
Ella chilla.
Él aúlla.
Ella ruge.
El bebé prorrumpe en llanto.
Los dos miran a la cama;
se ha esfumado, no hay nada;
no hay nada, pero de la nada
proviene el llanto del niño.