El mayor
(09.12.2014)
En una familia
el mayor recibe
el peso adicional
de convertir el dolor
en un gesto
apenas perceptible.
De no tener la posibilidad
de lamer sus heridas
ni reclamar ausencias:
debes ser, un arcoiris de piedra.
No poder decir que la lluvia
cuando baja serpenteando
de los techos
siempre cae sobre el mismo
patio de cemento
donde deslizábamos
sueños.
Así como hoy lo hacemos
con los recuerdos
o con lo que sigue pasando
pues uno descubre
con el tiempo
que la memoria
es el verdadero lugar
donde habitamos.
Y por eso saludamos
a las mismas personas
y de las mismas maneras
que hace 30,
40
o 50 años:
porque cada quien sabe
que nada ha pasado.
Y por eso hoy
tengo los ojos
tan pesados
que la mirada se abre
hacia adentro
hacia el fondo
donde cada gota
te hunde
en esta tarde líquida
que te vuelve menor
con el frío ido
hacia tu calor:
eres una hoguera bajo el agua.
(09.12.2014)
En una familia
el mayor recibe
el peso adicional
de convertir el dolor
en un gesto
apenas perceptible.
De no tener la posibilidad
de lamer sus heridas
ni reclamar ausencias:
debes ser, un arcoiris de piedra.
No poder decir que la lluvia
cuando baja serpenteando
de los techos
siempre cae sobre el mismo
patio de cemento
donde deslizábamos
sueños.
Así como hoy lo hacemos
con los recuerdos
o con lo que sigue pasando
pues uno descubre
con el tiempo
que la memoria
es el verdadero lugar
donde habitamos.
Y por eso saludamos
a las mismas personas
y de las mismas maneras
que hace 30,
40
o 50 años:
porque cada quien sabe
que nada ha pasado.
Y por eso hoy
tengo los ojos
tan pesados
que la mirada se abre
hacia adentro
hacia el fondo
donde cada gota
te hunde
en esta tarde líquida
que te vuelve menor
con el frío ido
hacia tu calor:
eres una hoguera bajo el agua.