Atenea Sheresada
Poeta fiel al portal
¿Ya viste el cielo?, que hermoso espectáculo, el sol tratando de resplandecer ante esas nubes que con su sutil velo arropan esta ciudad, no desvío la conversación es solo que siento que ese calima es tan envolvente como mis recuerdos.
Vamos, dilo de una vez, hace ya tiempo que me regalaste tu adiós, creí que sería eterno, dijiste que no cambiarías de opinión. Este es el mismo café de nuestra última cita, a la cual nunca llegaste. Dame un segundo, necesito limpiar mis lágrimas, no es por ti que lloro, es por el recuerdo de esos momentos, en que me mentí diciéndome que llegarías, solo tenía que esperar que tonta.
La imagen perpetúa que mantengo al pensar en ti, es la de tu espalda avanzando hacia una calle distante, fue por la tarde cuando te vi marchar, se me hizo de noche, sin poder reaccionar, imagina la escena, una mujer con la vista fija en alguien que se marchó, los ojos empañados de lágrimas y sin poderme mover, patético.
Ya no me digas nada, es mi momento de partir, serás tu quien quede inerme o des la vuelta, pero esta vez no seré quien quede en espera en esta ocasión, elegiste las reglas del juego, me diste tanto dolor, pero este día aprenderás que no puedes jugar a mentir con el amor.
Vamos, dilo de una vez, hace ya tiempo que me regalaste tu adiós, creí que sería eterno, dijiste que no cambiarías de opinión. Este es el mismo café de nuestra última cita, a la cual nunca llegaste. Dame un segundo, necesito limpiar mis lágrimas, no es por ti que lloro, es por el recuerdo de esos momentos, en que me mentí diciéndome que llegarías, solo tenía que esperar que tonta.
La imagen perpetúa que mantengo al pensar en ti, es la de tu espalda avanzando hacia una calle distante, fue por la tarde cuando te vi marchar, se me hizo de noche, sin poder reaccionar, imagina la escena, una mujer con la vista fija en alguien que se marchó, los ojos empañados de lágrimas y sin poderme mover, patético.
Ya no me digas nada, es mi momento de partir, serás tu quien quede inerme o des la vuelta, pero esta vez no seré quien quede en espera en esta ocasión, elegiste las reglas del juego, me diste tanto dolor, pero este día aprenderás que no puedes jugar a mentir con el amor.