chc
Christian
Al meticuloso insecto
que rondaba tu cabello
parecía no importarle
ni mis venas, ni mi cuerpo.
Tan sólo se preocupaba
por oler bien tu perfume,
sentir en sus seis patitas
la suavidad bien peinada.
Luego se posó en tu frente,
calculo yo que buscando
encontrar en tu mirada,
un paraíso más grande.
Y no pudo resistirlo
quizo mostrarte su asombro,
y acercándose a tu oído
te zumbó mil y un te quiero.
Pero el idioma no ayuda,
y sucede en estos casos
de amor no correspondido,
que alguien sale siempre herido.
Fue tu mano implacable
a explicarle lo imposible.
Él, entendió mal tu gesto,
y extendió dos de sus patas.
Y no pudo defenderse.
Cayó girando, girando,
intentando comprenderte.
Él sólo quería amarte.
Desde el suelo y moribundo,
se entregó a su destino.
podía morir tranquilo,
te vería en otro mundo.
que rondaba tu cabello
parecía no importarle
ni mis venas, ni mi cuerpo.
Tan sólo se preocupaba
por oler bien tu perfume,
sentir en sus seis patitas
la suavidad bien peinada.
Luego se posó en tu frente,
calculo yo que buscando
encontrar en tu mirada,
un paraíso más grande.
Y no pudo resistirlo
quizo mostrarte su asombro,
y acercándose a tu oído
te zumbó mil y un te quiero.
Pero el idioma no ayuda,
y sucede en estos casos
de amor no correspondido,
que alguien sale siempre herido.
Fue tu mano implacable
a explicarle lo imposible.
Él, entendió mal tu gesto,
y extendió dos de sus patas.
Y no pudo defenderse.
Cayó girando, girando,
intentando comprenderte.
Él sólo quería amarte.
Desde el suelo y moribundo,
se entregó a su destino.
podía morir tranquilo,
te vería en otro mundo.