marquelo
Negrito villero
Bajo las garras del Topo Nariz de Estrella
aún picotea mi lágrima
al silencio que pretendió ser montaña.
Los bosques de bambús golpearon
todas las estrellas enloquecidas, donde el deseo
fue solo un brebaje que rompió todos los vasos
y la saliva
se enfangó como una arena movediza.
Y la ciudad hizo su cola para tocarte la cabeza,
para cerciorarse que estabas bien muerto
con tu oleaje y tus petalos de resignación
mientras el aire subió para salvarse de ti
Y la mujer
era un sello postal que viajó de cama en cama
mientras tú o yo o aquel de huellas indelebles
se enredaba con todas sus arterias
en un ovillo sin salida...
aún picotea mi lágrima
al silencio que pretendió ser montaña.
Los bosques de bambús golpearon
todas las estrellas enloquecidas, donde el deseo
fue solo un brebaje que rompió todos los vasos
y la saliva
se enfangó como una arena movediza.
Y la ciudad hizo su cola para tocarte la cabeza,
para cerciorarse que estabas bien muerto
con tu oleaje y tus petalos de resignación
mientras el aire subió para salvarse de ti
Y la mujer
era un sello postal que viajó de cama en cama
mientras tú o yo o aquel de huellas indelebles
se enredaba con todas sus arterias
en un ovillo sin salida...