luisojedas
Poeta asiduo al portal
Había una neblina tóxica
Que sobrevolaba la ciudad al atardecer,
No era el lugar que alguna vez soñamos
Para vivir,
Pero ahí estábamos,
Conviviendo con espíritus y
Androides en desuso,
Amándonos,
Porque era lo único
Que nos quedaba.
El mundo se fue con el último
Ventarrón…en silencio
Por la salida de emergencia;
Nos quedamos habitando
el desarraigo,
las calles sin raíces,
los árboles de plástico.
Nos convertimos en musgo
Que ahora brota sobre las latas
Y las piezas robóticas descontinuadas;
El tren subterráneo sigue circulando
Como un barco fantasma a la deriva
Que traslada pasajeros sin destino,
No sé si estaremos mañana o pasado,
Y si mis recuerdos serán suficientes
Para reconocerte,
Trae en tu rostro la música que bailábamos
Porque la niebla no me dejará verte.
Que sobrevolaba la ciudad al atardecer,
No era el lugar que alguna vez soñamos
Para vivir,
Pero ahí estábamos,
Conviviendo con espíritus y
Androides en desuso,
Amándonos,
Porque era lo único
Que nos quedaba.
El mundo se fue con el último
Ventarrón…en silencio
Por la salida de emergencia;
Nos quedamos habitando
el desarraigo,
las calles sin raíces,
los árboles de plástico.
Nos convertimos en musgo
Que ahora brota sobre las latas
Y las piezas robóticas descontinuadas;
El tren subterráneo sigue circulando
Como un barco fantasma a la deriva
Que traslada pasajeros sin destino,
No sé si estaremos mañana o pasado,
Y si mis recuerdos serán suficientes
Para reconocerte,
Trae en tu rostro la música que bailábamos
Porque la niebla no me dejará verte.