El olor de la higuera
se encerró en mi cuarto hoy.
Paseo por mi cuerpo
amarrándome a un camino estrecho
lleno de luces y sombras,
de verdes ácidos,
aromas a hierba
y silencio.
Guardo un perfume en cada maceta,
en cada maceta un sueño
y en cada sueño una realidad
que me canta suaves baladas,
que me dan vida.
El día, azul y amarillo
se derrama placido en mis ojos
atravesando mi piel
y poniendo sobre mi,
el sol del verano
y los besos de las nubes blancas.
Simule la lluvia con la manguera celeste
y lloraron varias horas
el laurel y el naranjo.
Descalza
atravesé el patio,
marque las losetas
de sombra de agua
y barro.
se encerró en mi cuarto hoy.
Paseo por mi cuerpo
amarrándome a un camino estrecho
lleno de luces y sombras,
de verdes ácidos,
aromas a hierba
y silencio.
Guardo un perfume en cada maceta,
en cada maceta un sueño
y en cada sueño una realidad
que me canta suaves baladas,
que me dan vida.
El día, azul y amarillo
se derrama placido en mis ojos
atravesando mi piel
y poniendo sobre mi,
el sol del verano
y los besos de las nubes blancas.
Simule la lluvia con la manguera celeste
y lloraron varias horas
el laurel y el naranjo.
Descalza
atravesé el patio,
marque las losetas
de sombra de agua
y barro.