Mi pequeño árbol
me deja soñar entre sus ventanas,
mientras me cuenta
de sus verdes deseos.
Duermo en la terraza
mirando sus grandes hojas
de laurel real
hacen de sombrilla,
cantan nanas.
Como los amantes
vela mis tardes
con sus grandes manos verdes,
con su soplo de niño,
con su sombra,
interponiéndose entre el gran gigante
de la peña gris- azulada.
me deja soñar entre sus ventanas,
mientras me cuenta
de sus verdes deseos.
Duermo en la terraza
mirando sus grandes hojas
de laurel real
hacen de sombrilla,
cantan nanas.
Como los amantes
vela mis tardes
con sus grandes manos verdes,
con su soplo de niño,
con su sombra,
interponiéndose entre el gran gigante
de la peña gris- azulada.