salgomanzano
Poeta veterano en el portal
(a Salva)
Agiles sus dedos,
acariciando las teclas,
sueltan notas delicadas.
Pulsando negras y blancas
cuán aladamente
brotan aires de cascada.
Por el teclado los dedos niños
pellizcan notas románticas,
deslizándose tan sedosos, tan vivos,
que el adentro se me hace agua.
Tocando con mimo y amor
las manos de Salva
tan apasionadamente,
que la piel se me levanta.
(Diez años tiene el pianista, diez.
Con su música de fondo
cada tarde me acompaña
al parto de mis amadas musas.)
Agiles sus dedos,
acariciando las teclas,
sueltan notas delicadas.
Pulsando negras y blancas
cuán aladamente
brotan aires de cascada.
Por el teclado los dedos niños
pellizcan notas románticas,
deslizándose tan sedosos, tan vivos,
que el adentro se me hace agua.
Tocando con mimo y amor
las manos de Salva
tan apasionadamente,
que la piel se me levanta.
(Diez años tiene el pianista, diez.
Con su música de fondo
cada tarde me acompaña
al parto de mis amadas musas.)