jordan edward
Poeta recién llegado
El poema de la cruz
Sin duda la mayor poesía
Que la tinta haya escrito
Creador el mesías
Llamado Jesús Cristo
A escrito la mayor historia
Que la tierra haya escuchado
Aun cuadro en mi memoria
Cuando dijiste consumado
Es
Tu rostro manchado en desprecio
Tu espalda cargaba el pecado
Con tu sangre pagaste el precio
De mi sucio y oscuro pasado
Los golpes y latigazos salvajes
Pintaban con sangre el muerto paisaje
Al pasar el látigo cortaba el viento
Mientras corría el suceso violento
Al caminar por el sendero de muerte
Cayó pues era cuerpo que siente
Tomando la cruz un hombre corriente
Simón de cirene con fuerza suficiente
¡Mujeres! Tiraban rugidos
De llantos incontrolados
Las detenían hombres tupidos
De armaduras y lanzas a los lados
Halla a la cruz han llegado
Y clavos que traspasan sus huesos
Mantienen su cuerpo pegado
A la par lo acompañan 2 presos
Rompía su frente la corona de espinas
Corría su sangre por cuelo y mejías
Con una lanza atraviesan su costado
Sin piedad aquel malo y rudo soldado
Se humillo hasta lo sumo
Para hacer la mayor proeza
Au que sufriste asumo
Pero cumpliste tu promesa
Sin duda la mayor poesía
Que la tinta haya escrito
Creador el mesías
Llamado Jesús Cristo
A escrito la mayor historia
Que la tierra haya escuchado
Aun cuadro en mi memoria
Cuando dijiste consumado
Es
Tu rostro manchado en desprecio
Tu espalda cargaba el pecado
Con tu sangre pagaste el precio
De mi sucio y oscuro pasado
Los golpes y latigazos salvajes
Pintaban con sangre el muerto paisaje
Al pasar el látigo cortaba el viento
Mientras corría el suceso violento
Al caminar por el sendero de muerte
Cayó pues era cuerpo que siente
Tomando la cruz un hombre corriente
Simón de cirene con fuerza suficiente
¡Mujeres! Tiraban rugidos
De llantos incontrolados
Las detenían hombres tupidos
De armaduras y lanzas a los lados
Halla a la cruz han llegado
Y clavos que traspasan sus huesos
Mantienen su cuerpo pegado
A la par lo acompañan 2 presos
Rompía su frente la corona de espinas
Corría su sangre por cuelo y mejías
Con una lanza atraviesan su costado
Sin piedad aquel malo y rudo soldado
Se humillo hasta lo sumo
Para hacer la mayor proeza
Au que sufriste asumo
Pero cumpliste tu promesa