El poeta del mar.
Los ojos del poeta en el mar se pierden
cruzando un horizonte acrono.
Las olas como páginas de un album viejo
y gemidos lastimeros van pasando con aplomo.
Sobre la arena escribe un solitario poeta
con su tinta de gotas marinas unidas a sus lágrimas.
Grácil la nívea gaviota vuela en busca de las letras de sal,
y bañada con espuma de olas rotas
depositó el alfabeto en una roca.
Allá donde el mar se hace poema,
donde el crepúsculo es un destino,
allí, en esa playa lejana está el poeta.
Escribiendo sobre la arena vestida de caracolas
y algas que lloran saladas penas.
Con un susurro la voz del mar canta
melodías de viento, sol y nada;
y sus versos flotan en bella danza,
en sintonia con su mar y alma.
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