tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ayer en el parque sufrí una extraña abstracción de mi mente, producto de una secuencia absolutamente normal, estaba juntando ramas y trozos de madera para la fogata, cuando al ver con Emanuel, que no había baño, pude observar en el suelo, cubierto por el pastizal tupido, una rejilla oxidada que en algún momento estimo, habrá funcionado como desagote, fue de inmediato en que estalló una imagen en mi cabeza, venida de quien sabe que punto de fuga imaginario, en el que proyecté un tetricismo que me erizó la piel por completo.
En la imagen pude ver de espaldas a un hombre joven, de unos 30 años, defecando en aquel pozo pajoso, que fue sustraído por un grupo de mutantes sanguinarios y, llevado unos metros mas adelante, donde lo mordían y destripaban simultáneamente… siguiendo en sentido imaginario, desplacé la mirada hacia el pozo maldito, donde pude divisar a unos niños caníbales, comiendo de la deyección del victimado.
Me sorprendió verlos disfrutar del festín, mientras se regocijaban con la matanza del mancebo.
Fueron unos segundos en que el horror secuestró parte de mi realidad, luego seguí juntando ramas para encender el fuego.
Les conté mas tarde a mis amigos, que dijeron vos estas mal con una sonrisa socarrona.
En la imagen pude ver de espaldas a un hombre joven, de unos 30 años, defecando en aquel pozo pajoso, que fue sustraído por un grupo de mutantes sanguinarios y, llevado unos metros mas adelante, donde lo mordían y destripaban simultáneamente… siguiendo en sentido imaginario, desplacé la mirada hacia el pozo maldito, donde pude divisar a unos niños caníbales, comiendo de la deyección del victimado.
Me sorprendió verlos disfrutar del festín, mientras se regocijaban con la matanza del mancebo.
Fueron unos segundos en que el horror secuestró parte de mi realidad, luego seguí juntando ramas para encender el fuego.
Les conté mas tarde a mis amigos, que dijeron vos estas mal con una sonrisa socarrona.
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