Zulma Martínez
Mar azul...
En explosión de azules
despliega la noche su tersura
y, en telones de abedules,
teje diademas de astros
con sus dedos de bruma.
Mas, en mi horizonte, una borrasca
se eleva monstruosa, oscura
y, entre relámpagos, de tus ojos claros
toda la bonanza se esfuma.
Devorada por las sombras,
en oquedad de indiferencia,
se diluye tu figura
y un presagio de tristeza y desencanto,
océanos de lágrimas augura.
Te dejo partir...
Me abandono a una espera
de manos sin premura,
junto a ese precipicio de silencio
que serán mis días.
Y ahí me quedaré
hasta que este dolor ya no me duela...
despliega la noche su tersura
y, en telones de abedules,
teje diademas de astros
con sus dedos de bruma.
Mas, en mi horizonte, una borrasca
se eleva monstruosa, oscura
y, entre relámpagos, de tus ojos claros
toda la bonanza se esfuma.
Devorada por las sombras,
en oquedad de indiferencia,
se diluye tu figura
y un presagio de tristeza y desencanto,
océanos de lágrimas augura.
Te dejo partir...
Me abandono a una espera
de manos sin premura,
junto a ese precipicio de silencio
que serán mis días.
Y ahí me quedaré
hasta que este dolor ya no me duela...