Frankos Roda
Poeta recién llegado
Si buscas, Elocuencia, sumo agrado
con dulce verborrea —timbre afable—,
no dudes que es tu tono miserable
quien rumia en el Congreso y en su estrado.
Jactancia mide alcurnia, trato y grado;
razón no cede un mínimo loable,
que no hay rufián que tire mano al sable
y quiera al punto verse consagrado.
¡No niegues tu pobreza si, de rico,
presumes lo robado del erario
y muestras petulante tu tesoro!
Corcel que fue pollino es más borrico,
jumento asnal y burro itinerario...
¡Dirás: Pegaso soy, de rucio oro!
con dulce verborrea —timbre afable—,
no dudes que es tu tono miserable
quien rumia en el Congreso y en su estrado.
Jactancia mide alcurnia, trato y grado;
razón no cede un mínimo loable,
que no hay rufián que tire mano al sable
y quiera al punto verse consagrado.
¡No niegues tu pobreza si, de rico,
presumes lo robado del erario
y muestras petulante tu tesoro!
Corcel que fue pollino es más borrico,
jumento asnal y burro itinerario...
¡Dirás: Pegaso soy, de rucio oro!