El Poeta del Asfalto
Poeta adicto al portal
Me miro las manos,
las ojeras.
Lla tierna y problemática calavera,
con su cada vez menos poblada cabellera.
Sin ruido vuelas en los sueños,
por las noches desde tu nido.
Yo desde mi suelo,
Alto volar, te veo.
Quiero entender, enseñame.
Quiero aprender como lo haces,
desde hace tiempo.
Te sujetas a ellos con fuerza.
Esa fuerza que muchos usamos para odiar con fuerza.
Para esgrimir argumentos como espadas.
Para ser injustos o pesimistas
en este valle de lágrimas
Quiero entender, enseñame,
Atrapador de sueños.
Quiero aprender como haces,
para dejar todo atrás.
Para remontarte en ellos como el viento.
Pero no hay caso,
sin escucharme alto, muy alto
te alejas sin dueño.
Yo desde mi suelo
te veo volar sonriendo.
Te alejas inocente y feliz,
como diciendo en silencio,
"no hay nada que aprender,
soy sólo lo que eras,
hace mucho tiempo."
(2005)
las ojeras.
Lla tierna y problemática calavera,
con su cada vez menos poblada cabellera.
Sin ruido vuelas en los sueños,
por las noches desde tu nido.
Yo desde mi suelo,
Alto volar, te veo.
Quiero entender, enseñame.
Quiero aprender como lo haces,
desde hace tiempo.
Te sujetas a ellos con fuerza.
Esa fuerza que muchos usamos para odiar con fuerza.
Para esgrimir argumentos como espadas.
Para ser injustos o pesimistas
en este valle de lágrimas
Quiero entender, enseñame,
Atrapador de sueños.
Quiero aprender como haces,
para dejar todo atrás.
Para remontarte en ellos como el viento.
Pero no hay caso,
sin escucharme alto, muy alto
te alejas sin dueño.
Yo desde mi suelo
te veo volar sonriendo.
Te alejas inocente y feliz,
como diciendo en silencio,
"no hay nada que aprender,
soy sólo lo que eras,
hace mucho tiempo."
(2005)