Diva Arcana
Poeta recién llegado
Hubo una vez
que el Rey del Oeste
regresó del sueño cambiado,
la furia del fuego
abrasador trajo con
sus ejércitos de guerreros.
Él era la persona
a la que más había amado,
pero su mente se había
exiliado en los fondos oníricos
y quedó perdido.
Tristemente ya no podía
hacer nada por remediar
aquella locura que había adoptado
tras regresar seguramente
inducido por alguna nefasta hechicería.
Lo único que me quedó
por hacer aquella triste alba,
fue llegar a sus sueños embarrados
en los que ya no era ni por asomo
aquel extraordinario y buen rey,
retirar la tela de araña de sombras
y volverlo a dormir.
Lloré.
que el Rey del Oeste
regresó del sueño cambiado,
la furia del fuego
abrasador trajo con
sus ejércitos de guerreros.
Él era la persona
a la que más había amado,
pero su mente se había
exiliado en los fondos oníricos
y quedó perdido.
Tristemente ya no podía
hacer nada por remediar
aquella locura que había adoptado
tras regresar seguramente
inducido por alguna nefasta hechicería.
Lo único que me quedó
por hacer aquella triste alba,
fue llegar a sus sueños embarrados
en los que ya no era ni por asomo
aquel extraordinario y buen rey,
retirar la tela de araña de sombras
y volverlo a dormir.
Lloré.