Ansel Arenas
Poeta que considera el portal su segunda casa
El rigor de lo imperfecto
Soy más del verso libre,
imperfecto, que emociona,
muerde o desagrada.
Ya leo poco y, cuando
puedo, sin enredos, leo
a muchos buenos bardos,
aunque tengan
sus deslices creando
versos perversos.
Hacer versos me ejercita
para entender
los poéticos disfraces
de la palabra
y las descargas emotivas
del amor, que tiene
el azufrado olor del odio
o la condena
de lo que no nos gusta,
pero lo digerimos aceptable.
Celebro el chascarrillo
irónico del verbo
sin buscar el adjetivo
que se ría.
Detesto la seriedad
inexpresable de la sorna;
me asombra la metáfora
que piensa como oximoron,
el símil queriendo ser
incomparable, la anáfora
pretendiendo no repetirse
o el hipérbaton que imagina
ser leído siguiendo el orden
lógico normal.
Admiro a los que riman
con rigor versos perfectos,
a los que saben hacerlos
sabios e imperfectos.
Me gusta el silencio
de las hojas invisibles
dando emoción
a la palabra, que en cada
era nos hizo humanos
con voces diferentes,
sin perder la razón
en las cosas que sentimos.
Soy más del verso libre,
imperfecto, que emociona,
muerde o desagrada.
Ya leo poco y, cuando
puedo, sin enredos, leo
a muchos buenos bardos,
aunque tengan
sus deslices creando
versos perversos.
Hacer versos me ejercita
para entender
los poéticos disfraces
de la palabra
y las descargas emotivas
del amor, que tiene
el azufrado olor del odio
o la condena
de lo que no nos gusta,
pero lo digerimos aceptable.
Celebro el chascarrillo
irónico del verbo
sin buscar el adjetivo
que se ría.
Detesto la seriedad
inexpresable de la sorna;
me asombra la metáfora
que piensa como oximoron,
el símil queriendo ser
incomparable, la anáfora
pretendiendo no repetirse
o el hipérbaton que imagina
ser leído siguiendo el orden
lógico normal.
Admiro a los que riman
con rigor versos perfectos,
a los que saben hacerlos
sabios e imperfectos.
Me gusta el silencio
de las hojas invisibles
dando emoción
a la palabra, que en cada
era nos hizo humanos
con voces diferentes,
sin perder la razón
en las cosas que sentimos.
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