Nommo
Poeta veterano en el portal
Abandonado a su suerte,
crece el río, con las lluvias.
Acaricia el panorama de los montes.
Ya, no hay gente humana inteligente, por las cercanías.
Caudaloso y pletórico, no siente el freno de la mayoría.
Monótono y agreste, montaraz y cavernícola,
vuelve a sus ancestros, los cinco continentes.
En este planeta Gaia, terrícola.
Se mueve sinuoso, y en él, los salmones saltan, para que los coma el oso.
La Madre Naturaleza ha superado los difíciles exámenes.
El Homo Sapiens Sapiens se ha extinguido.
Hubo muchas peripecias y aventuras.
Hubo agallas, y fuerzas de flaqueza. Audacia sin medios.
Testigos presenciales de los hechos universales. Maestros y discípulos.
El río bravo se lleva por delante, casas, automóviles y fincas.
Ahora, el dueño se levanta. Por fin reina.
Ya, no hay acumulación de agua en los embalses.
Han sido demolidas, poco a poco, esas cuencas de hormigón armado.
Todas las estructuras y cimentaciones, se han perdido.
Proliferan los árboles y plantas. Nuevas especies en la fauna y en la flora.
El mundo ya, no genera noticias del periódico.
Ni tampoco, Telediarios, a la hora del almuerzo.
Las voces de sus habitantes, se apagaron. Con las últimas olas de calor, todos se han derretido.
Derretido...
crece el río, con las lluvias.
Acaricia el panorama de los montes.
Ya, no hay gente humana inteligente, por las cercanías.
Caudaloso y pletórico, no siente el freno de la mayoría.
Monótono y agreste, montaraz y cavernícola,
vuelve a sus ancestros, los cinco continentes.
En este planeta Gaia, terrícola.
Se mueve sinuoso, y en él, los salmones saltan, para que los coma el oso.
La Madre Naturaleza ha superado los difíciles exámenes.
El Homo Sapiens Sapiens se ha extinguido.
Hubo muchas peripecias y aventuras.
Hubo agallas, y fuerzas de flaqueza. Audacia sin medios.
Testigos presenciales de los hechos universales. Maestros y discípulos.
El río bravo se lleva por delante, casas, automóviles y fincas.
Ahora, el dueño se levanta. Por fin reina.
Ya, no hay acumulación de agua en los embalses.
Han sido demolidas, poco a poco, esas cuencas de hormigón armado.
Todas las estructuras y cimentaciones, se han perdido.
Proliferan los árboles y plantas. Nuevas especies en la fauna y en la flora.
El mundo ya, no genera noticias del periódico.
Ni tampoco, Telediarios, a la hora del almuerzo.
Las voces de sus habitantes, se apagaron. Con las últimas olas de calor, todos se han derretido.
Derretido...
Última edición: