Capasa
Poeta que considera el portal su segunda casa
En una rama sin podar
casi aterida de frió,
una rosa resistía
en su florecer tardío .
Podaba el jardinero
los rosales del jardín
y no pudo sus tijeras
con la rosa carmesí.
Sola resiste al invierno
alegrando el rincón
y el jardinero mimaba
el tallo de aquella flor.
Como lagrimas de sangre
en el suelo apareció
unos pétalos marchitos
que el viento le arrancó
La rosa se desojaba
entre la lluvia y el viento
Y jardinero pensó
en podarla al momento.
Pero detrás de la rosa
un pequeño capullito
brotaba tan primoroso
tan tierno y chiquitito...
Mirándolo con ternura
las tijeras se guardo
y fue un milagro de vida
pues de nuevo floreció.
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