Rodrigo del Río
El cazador de sueños.
El santo grial
Muchísimos quisieron que tu forma
fuera de oro, de plata o de barro.
No repararon que un simple jarro
tan solo fuera oración, simbolismos.
Te has confundido entre aforismos
tras siglos de cruentas guerras.
Viajaste por muchas tierras
entre grandes sacrificios.
Pero futiles vicios
fueron por
siempre
la falla.
Pues
este mundo
canalla,
no lo pudo
rememorar:
"Tomad y bebed
todos de él, porque este
es el cáliz de mi sangre...para
el perdón de los pecados del mundo"
Rodrigo del Río
Última edición: