Sira
Poeta fiel al portal
El sentido de la vida
Fluyendo como el agua,
corriendo como el tiempo,
flotando en el líquido amniótico
del mundo en el que habito
yo me cuestiono acerca
de lo terrenal, lo eterno y lo divino.
Medito en soledad y apelo
a la causa y el efecto,
el ensayo y el error,
el desatino y el acierto.
Porque mi tiempo es escaso;
y así, en tanto los pecados
que arrastro a cuestas
se hacinan a mis espaldas,
trato desesperadamente
de comprender la vida que,
tal vez por veleidoso azar
-siendo ésta la posibilidad
más factible y razonable-,
me fue entregada.
Fluyendo como el agua,
corriendo como el tiempo,
flotando en el líquido amniótico
del mundo en el que habito
yo me cuestiono acerca
de lo terrenal, lo eterno y lo divino.
Medito en soledad y apelo
a la causa y el efecto,
el ensayo y el error,
el desatino y el acierto.
Porque mi tiempo es escaso;
y así, en tanto los pecados
que arrastro a cuestas
se hacinan a mis espaldas,
trato desesperadamente
de comprender la vida que,
tal vez por veleidoso azar
-siendo ésta la posibilidad
más factible y razonable-,
me fue entregada.
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