El Arbol
Poeta recién llegado
EL SER BAJO LAS AGUAS
¡Oh! Endriago morador de los mundos oceánicos.
¿Pero qué notas malditas surcan en tu melodía?
devuelve tus tambores a las profundidades,
Que el eco de tus lamentos permanezca sordo;
difumínate en la niebla como el rezo de tus ojos a la luna.
Que caiga tu lagrima; gota somnífera en la punta de mi lengua,
tus penas salobres escurridas, ácido y hiel.
Dolor impregnado sobre un paño carnívoro,
Llora la tinta que es vino para nosotros.
El pétalo de loto se ahoga en tu espesura,
las olas espumosas de llanto tragan su belleza naturalmente efímera:
Fugaz, como la luz que se descompone cuando toca el prisma.
Reflejo turbio, hay un rostro demoniaco
dibujándose en la liquidez de los cristales marítimos,
aquellos donde navegan las sombras de la decadencia:
Tormenta donde flotan, sobre horrido manto, las pasiones humanas,
Y del piélago emerge, en la oquedad de tus ojos,
un lamento vagabundo; ¡Oh! viento de tempestad.
Sollozo que asciende desde la cueva subcutánea del océano,
canto propagado entre las aguas:
Lenguaje antediluviano para el oído mortal.
Vibraciones en la eternidad acuática.
¡Oh! Endriago morador de los mundos oceánicos.
¿Pero qué notas malditas surcan en tu melodía?
devuelve tus tambores a las profundidades,
Que el eco de tus lamentos permanezca sordo;
difumínate en la niebla como el rezo de tus ojos a la luna.
Que caiga tu lagrima; gota somnífera en la punta de mi lengua,
tus penas salobres escurridas, ácido y hiel.
Dolor impregnado sobre un paño carnívoro,
Llora la tinta que es vino para nosotros.
El pétalo de loto se ahoga en tu espesura,
las olas espumosas de llanto tragan su belleza naturalmente efímera:
Fugaz, como la luz que se descompone cuando toca el prisma.
Reflejo turbio, hay un rostro demoniaco
dibujándose en la liquidez de los cristales marítimos,
aquellos donde navegan las sombras de la decadencia:
Tormenta donde flotan, sobre horrido manto, las pasiones humanas,
Y del piélago emerge, en la oquedad de tus ojos,
un lamento vagabundo; ¡Oh! viento de tempestad.
Sollozo que asciende desde la cueva subcutánea del océano,
canto propagado entre las aguas:
Lenguaje antediluviano para el oído mortal.
Vibraciones en la eternidad acuática.