BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Aniquilado por testamentos
odios rencillas bien abiertas,
como si de venas o arterias
se trataran, golpeando la esencia
tras el hueso disipada, asolado,
desterrado y en aprietos sin memoria,
encuentro la torcida rama putrefacta,
el sínodo inescrutable la placenta manoseada,
y hallo, entre vestigios de cadencias insolentes,
testigos importunos de accidentes geográficos.
Oh, proyección de la vida venidera, donde
acantilados y sombras no regurgitan nada,
por donde se fugan un millar de alambres,
con sus innecesarias cabras montesas.
Oh, donde advierto el signo, que duerme
bajo una frente tatuada, donde el agua,
invade el rostro a dentelladas, a raíces
insondables y proféticas!
©
odios rencillas bien abiertas,
como si de venas o arterias
se trataran, golpeando la esencia
tras el hueso disipada, asolado,
desterrado y en aprietos sin memoria,
encuentro la torcida rama putrefacta,
el sínodo inescrutable la placenta manoseada,
y hallo, entre vestigios de cadencias insolentes,
testigos importunos de accidentes geográficos.
Oh, proyección de la vida venidera, donde
acantilados y sombras no regurgitan nada,
por donde se fugan un millar de alambres,
con sus innecesarias cabras montesas.
Oh, donde advierto el signo, que duerme
bajo una frente tatuada, donde el agua,
invade el rostro a dentelladas, a raíces
insondables y proféticas!
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