Aurora-
Poeta recién llegado
Hoy mis labios están desechos,
En aquel mundo, que una vez,
Fue nuestro.
Quizás este corriendo,
Quizás este en el abismo,
Quizás este cayendo,
Quizás este fuera del todo.
Queme mi agonía un martes,
Ahogue mis penas el lunes,
Dispare al amor un jueves,
Me reconcilie con él, el domingo,
Encerré mis enfados aquel miércoles
Y el sábado me senté contigo.
Ya no recito, ya no escribo
Ya no soy aquel Dante despistado,
Buscando refugio en besos aguados,
Mi rima no es sencilla,
Mis estrofas son disparates,
Mi mente en calma, grita.
Está en nuestra alma,
Él cuenta gotas del tiempo,
Yo no juego, no tengo precio,
Nunca he ganado, nunca he perdido,
Nunca lo he sabido, nunca he querido.
Pero si quieres barajar,
Apostar la nitidez,
La oscuridad del sol,
Y la bríllate del destino,
Jugare al sino del mundo.
Y aquí estamos,
Tu tirando los dados,
Yo dejando mi saliva,
Atascada en mis palabras.
Y aquí yacemos,
Tu mostrando tus cartas,
Yo dejando mi mejor sonrisa,
Para que no veas mi reflejo,
Y aquí estamos,
Tu perdiendo el tablero,
Y yo esperando a que llegue
Nuestra caducidad inevitable.
En aquel mundo, que una vez,
Fue nuestro.
Quizás este corriendo,
Quizás este en el abismo,
Quizás este cayendo,
Quizás este fuera del todo.
Queme mi agonía un martes,
Ahogue mis penas el lunes,
Dispare al amor un jueves,
Me reconcilie con él, el domingo,
Encerré mis enfados aquel miércoles
Y el sábado me senté contigo.
Ya no recito, ya no escribo
Ya no soy aquel Dante despistado,
Buscando refugio en besos aguados,
Mi rima no es sencilla,
Mis estrofas son disparates,
Mi mente en calma, grita.
Está en nuestra alma,
Él cuenta gotas del tiempo,
Yo no juego, no tengo precio,
Nunca he ganado, nunca he perdido,
Nunca lo he sabido, nunca he querido.
Pero si quieres barajar,
Apostar la nitidez,
La oscuridad del sol,
Y la bríllate del destino,
Jugare al sino del mundo.
Y aquí estamos,
Tu tirando los dados,
Yo dejando mi saliva,
Atascada en mis palabras.
Y aquí yacemos,
Tu mostrando tus cartas,
Yo dejando mi mejor sonrisa,
Para que no veas mi reflejo,
Y aquí estamos,
Tu perdiendo el tablero,
Y yo esperando a que llegue
Nuestra caducidad inevitable.