laureano
Poeta que considera el portal su segunda casa
El sol ya se apago
El sol ya se apagó y desde el cielo asoma su sonrisa la luna.
El sol tiñó todo el paraíso con fuego.
El sol alumbró los ojos de los niños que jugaban.
El sol caminó por toda la ciudad con piecitos de rayos.
El sol se arropó sin embargo sintió calor y volvió a desnudarse sobre el verde de una plaza repleta de palomas.
Al llegar a una esquina desierta se hartó de caminar, guardó todas sus luces en un cajón del cielo y al fin echó a descansar.
El sol ya se apagó y desde el cielo asoma su sonrisa la luna.
El sol tiñó todo el paraíso con fuego.
El sol alumbró los ojos de los niños que jugaban.
El sol caminó por toda la ciudad con piecitos de rayos.
El sol se arropó sin embargo sintió calor y volvió a desnudarse sobre el verde de una plaza repleta de palomas.
Al llegar a una esquina desierta se hartó de caminar, guardó todas sus luces en un cajón del cielo y al fin echó a descansar.