El sonido de la nada
Si ahora ya no hay tesoros que merezcan ser hayados
salvo los que nos salvan de creer que un tesoro no se vende,
para que buscar tesoros en la boca de nadie,
para que tanta idiotez y para que tanto pliegue.
Si no somos lo que vemos
mejor arrancarse los ojos
porque a la hora maldita
lo que habrá que ver será poco,
poco más que alguna sombra
que se luce ante nosotros,
adquiriendo tantas formas
como los miedos de un loco.
Tres veces vencerán los opuestos por sí mismos.
Y el sonido de la nada
será la antesala del grito.
Psycho
Si ahora ya no hay tesoros que merezcan ser hayados
salvo los que nos salvan de creer que un tesoro no se vende,
para que buscar tesoros en la boca de nadie,
para que tanta idiotez y para que tanto pliegue.
Si no somos lo que vemos
mejor arrancarse los ojos
porque a la hora maldita
lo que habrá que ver será poco,
poco más que alguna sombra
que se luce ante nosotros,
adquiriendo tantas formas
como los miedos de un loco.
Tres veces vencerán los opuestos por sí mismos.
Y el sonido de la nada
será la antesala del grito.
Psycho