Frankos Roda
Poeta recién llegado
Un ónice resalta su hermosura
mecido entre los pliegues de sus senos,
el viento le revuelve los cabellos
y envía sus aromas de frescura.
el viento le revuelve los cabellos
y envía sus aromas de frescura.
Presume un contoneo su figura
dejándose observar desde lo lejos,
los celos van minándome los sesos
creyendo en las miradas solo una.
dejándose observar desde lo lejos,
los celos van minándome los sesos
creyendo en las miradas solo una.
Al punto nos cruzamos…¡Qué criatura!
Fijamos nuestros ojos, un instante…
sonreímos, unimos nuestros labios…
juntamos en los talles nuestros brazos
y andamos apretados por el parque.
Fijamos nuestros ojos, un instante…
sonreímos, unimos nuestros labios…
juntamos en los talles nuestros brazos
y andamos apretados por el parque.
Al fondo en arrebol, un corazón.