Aisha Baranowska
Poeta que considera el portal su segunda casa
yo soy
cual esclava griega
llena de ardiente amor -
que de su señor hermoso
quiso esculpir la estatua
para adorarlo en su lejanía
y poder besarlo
todos los días...
y sintiendo la pasión escalar
postrarse ante él desnuda
con su frente besando la tierra
junto a sus pies, muy cerca -
fuego azul en los ojos... ¡cual delirio!
idolatrando al que de su alma supo adueñarse -
recibiendo agradecida cualquier atención
el cuerpo blanco hacer el templo
donde su corazón por él sólo latía...
devota en esta sumisión amorosa
siendo suya cientos de veces por segundo -
porque con cada aliento
su sangre gritaba:
- ¡mi señor...! ¡te amo...! ¡te amo...!
y para él por las noches despierta
se desvelaba, hasta tarde en la mañana
quedábanse sus ojos abiertos...
y su pelo suelto
el rostro de alabastro cubría
mientras muerta de amor, besaba
los invisibles pies de su señor...
[01/06/2014]