leonhard4
Poeta recién llegado
"O Binómio de Newton é tão belo como a Vénus de Milo.
O que há é pouca gente para dar por isso.
Álvaro de Campos
O que há é pouca gente para dar por isso.
Álvaro de Campos
Por mas que me esfuerce en no mirar,
no puedo dejar de sentir la mirada
de la Luna en mi Piel.
1Q84, H. Murakami
no puedo dejar de sentir la mirada
de la Luna en mi Piel.
1Q84, H. Murakami
La ciudad es inmensa para todos, aunque solo para algunos esa inmensidad llega a desplegar sus alas claras, ofreciendo cobijo e inspiración, roce y presentimiento, más allá del límite de la percepción ordinaria, para aquellos que saben caminar las calles a veinte centímetros del suelo, y elevar o virar el punto de vista y dejarse envolver por los aromas y las brisas que aguardan suspendidas en el aire, a otros niveles. El perfume de una flor cultivada en el desierto, o los pétalos de una rosa jóven adormecidos sobre la piel mas suave de una nube inmaculada y blanca, donde se retenie la espera, el regalo divino, la caricia prometida, en la ascensión simple de las almas conmovidas. Surgen constelaciones nuevas y la luna regala una lluvia de poemas para aquellos que aún buscan su salvación en horas tardías de la noche. Los destellos y los reflejos brotan de las cosas mas simples y se vuelven puente y orilla, y faro recién encendido, y canto de gorrión sosegado, y tormenta avasallante, y sendero que resuelve la encrucigada, un verso soñado en otra lengua, o una mano que da la mano... y entonces, se derrumban las sombras al fin, abatidas en el fragor de una lucha de todos los tiempos. Y aunque la victoria se presente fugaz, cae irremediablemente el velo que oculta la calumnia universal, el embuste mayor de los cobardes. Brota en un rincón la luz definitiva, se ilumina el camino, y se desvanece la incertidumbre...
la belleza sublime de la creación alarga su abrazo y se manifiesta,
surge en la noche,
infnito y salvador,
el sueño de los lunáticos.