AUGUSTO SILVA ACEVEDO
Poeta veterano en MP
EL SUEÑO DE UN NIÑO
Voy a ceñir a tu augusta cabeza
y entre tu cabellera universal,
una corona de pámpanos, con
aureolas de todos los colores,
para que la primavera, sepa
dónde se encarna la naturaleza.
Toda la renovación surgirá de
tus pupilas y el sueño de un
niño que cree en San Nicolás
se derramará en tus huellas.
Entonces el estío mudo, tendrá
cabida en tu cuerpo y los sueños
que perdiste aquella mañana,
cuando subías al bus escolar,
revivirán en la campana rota
de una sacra ermita renovada,
de un pueblo de colores y sin fin.
Y cuando me beses, todos tus
recuerdos adolescentes, brincarán
en mi piel para hacerme sentir
brasero y a ti, dueña de mis amores,
leña seca y viento a la vez, para que
el susurro de tu alma golpee mi corazón.
augus
Voy a ceñir a tu augusta cabeza
y entre tu cabellera universal,
una corona de pámpanos, con
aureolas de todos los colores,
para que la primavera, sepa
dónde se encarna la naturaleza.
Toda la renovación surgirá de
tus pupilas y el sueño de un
niño que cree en San Nicolás
se derramará en tus huellas.
Entonces el estío mudo, tendrá
cabida en tu cuerpo y los sueños
que perdiste aquella mañana,
cuando subías al bus escolar,
revivirán en la campana rota
de una sacra ermita renovada,
de un pueblo de colores y sin fin.
Y cuando me beses, todos tus
recuerdos adolescentes, brincarán
en mi piel para hacerme sentir
brasero y a ti, dueña de mis amores,
leña seca y viento a la vez, para que
el susurro de tu alma golpee mi corazón.
augus