El templo del olvido
Casi siempre hay silencio...
Hay lagrimas tiradas...
Hay sombras, hay lamentos...
Aveces el crepúsculo se enciende
con las tristes imágenes del alma.
Hay espíritus nobles suspirando,*
por los labios ausentes, y los besos
que aun siguen girando en el recuerdo.
Sin amor no se vive... se agoniza,
se sufre, se atormenta la conciencia;
y el corazón se agrieta por la pena.
Nos postramos con llanto en el espíritu,
cuando la soledad visita nuestro espacio.
Y desde allí gritamos como locos,
en el templo mortuorio del olvido.
GermaN g
Casi siempre hay silencio...
Hay lagrimas tiradas...
Hay sombras, hay lamentos...
Aveces el crepúsculo se enciende
con las tristes imágenes del alma.
Hay espíritus nobles suspirando,*
por los labios ausentes, y los besos
que aun siguen girando en el recuerdo.
Sin amor no se vive... se agoniza,
se sufre, se atormenta la conciencia;
y el corazón se agrieta por la pena.
Nos postramos con llanto en el espíritu,
cuando la soledad visita nuestro espacio.
Y desde allí gritamos como locos,
en el templo mortuorio del olvido.
GermaN g