Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
El alma se me ahueca, se me calla
y el cuerpo que me pulsa, me restalla
el látigo que causa el movimiento.
Me muevo en un patético tormento.
Es que el alma se me ha ido, no la encuentro,
el comer y el dormir, ¿es ese el centro?
La tristeza no viene, me movía,
me palpitaba el alma, estremecía.
Mas ahora me muevo sin razones.
No busco la pasión, ni grandes dones.
Me muevo por vivir, que Dios me guíe.
Que me devuelva el alma, que me líe,
que me envuelva la vida en un regalo
y que encuentre de mi alma ese tenue halo.