Piedad Acosta Ruiz
Poeta recién llegado
Aguas en remanso,
recorriendo cerros,
sin darse descanso,
atrapando secretos.
Bebiendo sediento,
de ágiles quebradas;
avanza el corpulento
río al valle en alborada.
Bañado en oro Nutibara,
cargando en su lomo,
el progreso de su comarca,
abriendo sus brazos a todos.
Robledo, Rodas y Nicanor,
vieron su sueño emprendedor,
dibujarse con vehemente fervor,
en sus cristales, al caer el sol.
Sus velos se vistieron de rojo
y cargaron el luto, cuando
la violencia desató su enojo;
al amanecer se iba calmando.
Fuente de aguas nutricias,
dueñas de nuestras vidas,
Metro, Parques del rio, tranvía,
compartiendo toda una vida.
Alguien preguntó: - ¿dónde estaba
el codiciado Tesoro del Dorado?
Al descubrir el cristal de sus aguas,
con sorpresa, los paisas maravillados,
contemplaron que en su lecho dormitaba.
recorriendo cerros,
sin darse descanso,
atrapando secretos.
Bebiendo sediento,
de ágiles quebradas;
avanza el corpulento
río al valle en alborada.
Bañado en oro Nutibara,
cargando en su lomo,
el progreso de su comarca,
abriendo sus brazos a todos.
Robledo, Rodas y Nicanor,
vieron su sueño emprendedor,
dibujarse con vehemente fervor,
en sus cristales, al caer el sol.
Sus velos se vistieron de rojo
y cargaron el luto, cuando
la violencia desató su enojo;
al amanecer se iba calmando.
Fuente de aguas nutricias,
dueñas de nuestras vidas,
Metro, Parques del rio, tranvía,
compartiendo toda una vida.
Alguien preguntó: - ¿dónde estaba
el codiciado Tesoro del Dorado?
Al descubrir el cristal de sus aguas,
con sorpresa, los paisas maravillados,
contemplaron que en su lecho dormitaba.