Danzan lentas las llamas en la lumbre,
sin compás, con un ritmo trastocado,
se elevan hacia el hueco del tejado
dejando atrás la luz de su relumbre.
Su chispear, entrega un buen alumbre,
naciente del troncón sacrificado
que para dar calor fuera inmolado,
alumbrando al hogar con certidumbre.
Caliente, frente al fuego ya caliente,
invita su calor a entrar al sueño,
pues sabroso es dormir en un ambiente
que templado mantiene un seco leño,
y reposando su ansiedad la gente,
soñado deja al mundo tan pequeño.
Felipe de Jesús Legorreta Levy.
sin compás, con un ritmo trastocado,
se elevan hacia el hueco del tejado
dejando atrás la luz de su relumbre.
Su chispear, entrega un buen alumbre,
naciente del troncón sacrificado
que para dar calor fuera inmolado,
alumbrando al hogar con certidumbre.
Caliente, frente al fuego ya caliente,
invita su calor a entrar al sueño,
pues sabroso es dormir en un ambiente
que templado mantiene un seco leño,
y reposando su ansiedad la gente,
soñado deja al mundo tan pequeño.
Felipe de Jesús Legorreta Levy.