El último intento

Jose Prado

Poeta recién llegado
Pase gran parte del día y un pedacito de mi vida, esperando a verla y tenerla. La emoción crédula e inocente de que todo estaría bien entre ambos volvió a derrumbarse. El habernos distanciado me impide abrazarle y besarle sus días. ¿Porque no también me impide el sentimiento?


Con el atardecer se marcha otro intento por ser su amigo y por escucharla.
Maestra de la paciencia y la docilidad, hoy tus ojos me anunciaron tu rechazo y tu cansancio. Por mi parte no hay orgullos no hay sombras.

En mi rostro te ofrezco mis sonrisas de parte de mi corazón agradecido. Mis sentidos estarán a tu disposición si los necesitas y también la promesa de quererte.

No es un adiós, es un hasta siempre porque el alejarse ayuda a no recordar, pero no a superar.
¿Qué me dirán tus ojos mañana? ¿Acaso será la pasiva aceptación de mi decisión? ¿O será tu adiós y tu alejamiento? ¿Y que te dirán los míos? Siempre te darán mi te quiero que es para siempre y posteriormente un desvió de mi mirada como poniéndole fin a la oración.

Desencantado, irónico y decidido. Llego la noche y te hice nuevamente literatura, usted pinto mis días de colores cálidos Aún recuerdo su olor de primavera y el sabor de su sonrisa. Llega la hora de reposar sin que usted me diga te quiero, llega la hora de ponerle eso que le llaman final inesperado, llega la hora de desintoxicarme y cerrar mis ojos para despertar en otro capítulo de la vida.


José Prado ®
RESERVADOS TODOS LOS DERECHOS©
Se prohíbe la reproducción total o parcial de esta obra con fines de lucro.
JOSÉ PRADO ®, otros nicks,
así como mi nombre el cual me reservo,
cuentan con registro patentado en el
Registro de la Propiedad Intelectual

Copyright ©
2010-2014
 
Última edición:
Pase gran parte del dia y un pedacito de mi vida, esperando a verla y tenerla. La emoción crédula e inocente de que todo estaría bien entre ambos volvió a derrumbarse. El habernos distanciado me impide abrazarle y besarle sus días. ¿Porque no también me impide el sentimiento?


Con el atardecer se marcha otro intento por ser su amigo y por escucharla.
Maestra de la paciencia y la docilidad, hoy tus ojos me anunciaron tu rechazo y tu cansancio. Por mi parte no hay orgullos no hay sombras.

En mi rostro te ofrezco mis sonrisas de parte de mi corazón agradecido. Mis sentidos estarán a tu disposición si los necesitas y también la promesa de quererte.

No es un adiós, es un hasta siempre porque el alejarse ayuda a no recordar, pero no a superar.
¿Qué me dirán tus ojos mañana? ¿Acaso será la pasiva aceptación de mi decisión? ¿O será tu adiós y tu alejamiento? ¿Y que te dirán los míos? Siempre te darán mi te quiero que es para siempre y posteriormente un desvió de mi mirada como poniéndole fin a la oración.

Desencantado, irónico y decidido. Llego la noche y te hice nuevamente literatura, usted pinto mis días de colores cálidos Aún recuerdo su olor de primavera y el sabor de su sonrisa. Llega la hora de reposar sin que usted me diga te quiero, llega la hora de ponerle eso que le llaman final inesperado, llega la hora de desintoxicarme y cerrar mis ojos para despertar en otro capítulo de la vida.


Juan José Palacios

24/4/2014
creo que en estos casos, cerrarlos y abrirlos a nuesvas aventuras, es como darle la espalda al pasado y reinventar de nuevo un futuro, saludos
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba