El último rastro de voluntad

Gravemore

Poeta recién llegado
El último rastro de voluntad

Ahnenerbe... Los gatos lucen esponjosos la mañana siguiente al descenso lunar, mi vista ya no es lo que debiera, mi oído tampoco, mi olfato está disminuido, sólo puedo confiar en mi lengua y en mis heridas manos, porque mi somestesia está atrofiada por un sentimiento que yo nunca he podido controlar, odio admitirlo, pero necesito ayuda, Habré de confiar en la poca sinestesia que me queda.

Ella solo me mira de reojo, intenta evitarme, intento evitarla, pero el destino... No, somos nosotros, el impulso existe y no lo podemos resistir, no podemos alejarnos eternamente, de nada sirve taladrar el concreto, sólo encontrarás más suelo.

He adquirido apatía por el mundo, ya nada me importa, antes de aprender que se siente vivir me sentía de igual manera... me faltaba algo, pero ahora ya sé que es lo que me falta. y voy a luchar por conseguirlo, porque nadie me lo va a regalar, ella tiene que darse cuenta de que yo no soy solo un soldado, soy un hombre.

Hoy pasé la noche contemplando el menguante de la luna en un riachuelo, la pude olfatear, la pude saborear, la pude sentir, la pude escuchar, y decía con un tono murmurante que se asemejaba a un borboteo: m... m... yo... siento... tranquilidad... no... te... acerques... dime... que... quieres...

Entonces yo le dije: -Quiero volver a sentir- inmediatamente después me desplomé sobre el reflejo que ahora se había tornado rojo, la hemorragia era insoportable. Mis ojos se llenaron de lágrimas al recordar una sonrisa, la sonrisa de aquella que me había dado un motivo para venir a luchar... me llené de paz y tranquilidad, pero todo se desvaneció con un grito cuando recordé que la causa de esa sonrisa era tan ajena para mí como la metralla que me había perforado el pecho...

.Gravemore.
 
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