Orfelunio
Poeta veterano en el portal
El último recurso del pobre
"Amarás al prójimo
como a ti mismo"
De la misma forma
que me habéis amado,
así os amaré...
Con vuestra propia medicina.
Después de luchar con el ave increíble, y cuando la fe quedaba sin el grado en que se vence, busqué a la sangre dibujada en el cielo gentil de las espuelas. No esperaba el combate en la tiniebla. Aguerrido el don, pero se pierde, y el consejo me ayudó como pensaba a salir de esta batalla todo indemne. Cabalgué sin cierto rumbo y con mi espada fui sesgando la maleza sobre el paso; mala hora, y mala carga, que enemigos me siguieron libremente, y lo fácil que les fue: por mi trabajo consiguieron derribarme sobre el mundo. Tengo prisa, son las nueve. Tantos años de labores, tanto tiempo de indeciso Ya llegó el tiempo breve. Volveré a vengar a lo vencido, y sabréis, señores invencibles, que la plebe ahora tiene el sabor de vuestros gritos.
"Amarás al prójimo
como a ti mismo"
De la misma forma
que me habéis amado,
así os amaré...
Con vuestra propia medicina.
Después de luchar con el ave increíble, y cuando la fe quedaba sin el grado en que se vence, busqué a la sangre dibujada en el cielo gentil de las espuelas. No esperaba el combate en la tiniebla. Aguerrido el don, pero se pierde, y el consejo me ayudó como pensaba a salir de esta batalla todo indemne. Cabalgué sin cierto rumbo y con mi espada fui sesgando la maleza sobre el paso; mala hora, y mala carga, que enemigos me siguieron libremente, y lo fácil que les fue: por mi trabajo consiguieron derribarme sobre el mundo. Tengo prisa, son las nueve. Tantos años de labores, tanto tiempo de indeciso Ya llegó el tiempo breve. Volveré a vengar a lo vencido, y sabréis, señores invencibles, que la plebe ahora tiene el sabor de vuestros gritos.