Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
El Zagal
Ya no soy aquel zagal,
que se dormía despierto
frente a las puertas abiertas...
del ancho mar;
El que se despertaba,
en las noches de luces
con las verdades quietas...
que le seducen,
para conversar con el aire
los misterios de unas viejas,
sombras que habitaron en
un pequeño lugar dónde ya...
no habita nadie;
Era yo,
quien se bañaba desnudo
sobre las olas y arremetía,
mi cuerpo neciamente contra...
las rocas;
Ahora,
soy grande y profundo
como la cara oscura
de un panteón nocturno,
que gime a la luz de la luna
para ver entrar a la muerte,
en su sepultura.
Autor: Ángel San Isidro
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